Aromas & sabores

Plantas aromáticas, aceites esenciales,recetas de cocina, cosmetica natural, todo sobre aromas y sabores


La exquisitez de Annick Goutal

Elegancia…Paris siempre Paris !!!!

Post descubierto en   :     

Hoy vengo de la mano de los de los delicados aromas de Annick Goutal. Para los gran apasionados de los perfumes como yo, no podéis pasar por alto éstas obras de arte olfativas. Si lo que queréis es un perfume exquisito y delicado, fuera de las fragancias más comerciales… ¡voilá! Annick Goutal os encantará.

De entrada me llamó la atención la estética de sus frascos, pero cuando conoces los aromas más puros y las emociones de Annick Goutal que hay detrás de cada creación, te enamoras por completo de sus perfumes y de su historia.

Una joven Annick se reveló de lo que en principio apuntaba a tener una gran carrera como pianista, pero descubrió el fantástico mundo de los aromas gracias a un encuentro con un perfumista de Grasse (Francia); descubrió entonces un talento olfativo artístico que la llevó a la creación de su propia firma.

En 1980, Annick Goutal abrió una pequeña tienda en la Rue de Bellechasse, donde presentó sus creaciones a su clientela en crecimiento. Después de unos años, su línea de perfumes había crecido y se había construido un conjunto muy fiel de los clientes – personas que conocía y amaba a sus fragancias y estaban encantados de haber encontrado una fragancia Goutal que se adapte a su personalidad. Día a día, la reputación de Annick Goutal creció de boca en boca, difundido por sus clientes de largo plazo y los amigos periodistas que estaban convencidos totalmente de su talento. Y así ha seguido su éxito como perfumista hasta la actualidad.

Camille Goutal

Annick falleció a los 53 años de edad, dejando más de 25 obras de arte como legado. Desde entonces, su hija Camille Goutal y Doyen Isabelle son las actuales “narices” de la firma, que al igual que Annick, plasman cada una de sus emociones y creatividad en sus nuevas creaciones. Todo un saber hacer de las esencias la mejor de las sensaciones.

Isabelle Doyen

En los envases de Annick Goutal se refleja su historia, su infancia, sus vivencias… Creció en una familia de pasteleros, donde toda la familia ayudaba en el negocio; desde las envolturas hasta las etiquetas para preparar los más exquisitos de los dulces. Cada botella está adornada con una etiqueta que representa una corona de hiedra, planta favorita de la creadora y también símbolo del apego y lealtad. El arco de hilo de oro, delicadamente anudada alrededor del cuello, viene directamente desde la infancia de Annick y los momentos felices que pasó ayudando a su padre en su tienda de golosinas. Los dulces envueltos en un pedazo de papel celofán, se mantiene cerrada con un arco de oro.

Este precioso tejido de oro, de inspiración barroca, también protege a la fragancia de la luz con el fin de preservar su calidad olfativa.

Una vez, mientras estaba navegando alrededor en un anticuario, Annick Goutal descubierto esta botella encantadora, una creación a partir de 1925. La parte superior representa dos mariposas que besan unos a otros … El amor siempre está presente en los más mínimos detalles de las creaciones de la casa. Fiel a sus recuerdos de la infancia, los siguen utilizando hoy en día, el celofán para envolver este encantador “botella mariposa”, que se convirtió en el emblema de los perfumes Annick Goutal.

Todos sus perfumes tienen gran personalidad y hoy invito a que los testéis cada uno de ellos y os dejéis llevar por su magnífica obra de arte.

No obstante, para este otoño os propongo “PETIT CHÉRIE”, el perfume que creó Annick para su hija Camille, con aromas afrutado, floral y almizcle. Además, actualmente tienen una edición limitada en la cual Camille se ha inspirado en los años 50 y ha elegido una nueva decoración verde que refleja perfectamente la alegría, la frescura, el glamour y feminidad de la fragancia.

La botella mítica se sublima en una nueva edición limitada, cinta de organza y una medalla de oro hermoso diseñado por el joyero artesano Arthus Bertrand. Además se ilustra la musa Petite Chérie en una jaula donde deja las mariposas escapar.

Fuente y mucho más en: http://www.annickgoutal.com

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LA MAYOR PARTE DE LOS COSMÉTICOS CONVENCIONALES SON TÓXICOS

La semana pasada en uno de mis post comente sobre la toxicidad de los cosméticos y que publicaría  el articulo completo de la revista discovery salud http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=499
Pues aquí lo tenéis  por si os interesa ….

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El simple hecho de lavarse la cara o el pelo, maquillarse, aplicarse un desodorante o teñirse el pelo se puede convertir en un atentado contra la salud si no se eligen los productos adecuados. Y es que buena parte de la industria cosmética utiliza aún como ingredientes de sus geles, jabones, perfumes, champús, maquillajes, desodorantes, productos para bebés, dentífricos, espumas de afeitar, etc., sustancias tóxicas capaces de provocar un sinfín de trastornos más o menos graves, cáncer incluido. Una realidad consentida por las autoridades que queremos poner en conocimiento del lector.

La normativa española sobre productos cosméticos –en concreto el Real Decreto 1599/1997 de 17 de octubre y la Directiva Comunitaria 2003/15/EC de 27 de febrero, traspuesta a ley nacional el 11 de septiembre de 2004- los define como “toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y mucosas bucales con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto y/o corregir los olores corporales y/o protegerlos y mantenerlos en buen estado”. La lista de productos que se pueden considerar cosméticos es pues amplísima y pasa por cremas, emulsiones, lociones, geles, aceites para la piel, máscaras de belleza, maquillajes, jabones, aguas de colonia y perfumes, champús, depilatorios, desodorantes y antitranspirantes, productos capilares, para el afeitado, para desmaquillar, para los labios, para el cuidado bucal y dental, para las uñas, para los bebés, para el cuidado íntimo externo, para la protección solar o para el bronceado sin sol…

Pero, ¿de qué están compuestos los cosméticos convencionales que utilizamos a diario? La ley dice claramente que no pueden contener sustancias clasificadas como carcinógenas, mutágenas o tóxicas pero un simple vistazo a las etiquetas –incluso de marcas internacionalmente conocidas y de prestigio- demuestra que las leyes no se respetan. Y son cada vez más los expertos que entienden que muchos cosméticos son auténticos venenos. Por legales que sean. Porque aunque la excusa sea que no son peligrosos ya que los tóxicos que contienen están en pequeñas cantidades hablamos de productos que en muchos casos se utilizan a diario y, por tanto, la cantidad de sustancias perjudiciales que termina entrando en nuestro organismo es al final elevada. La cantidad “aceptable” de sustancias químicas tóxicas en los cosméticos debiera ser cero. Lo apoya el hecho incontestable de que hoy está científicamente demostrada la gran contaminación que sufrimos todos (lea en nuestra web –http://www.dsalud.com- el reportaje titulado “Estamos todos altamente contaminados” que publicamos en el no 58). Y luego no se entiende por qué el número de casos de cáncer aumenta en todo el mundo año tras año…

LOS INGREDIENTES MÁS PELIGROSOS

Según la Agencia para la Protección de la Salud del Reino Unido cada mes aparecen más de 600 sustancias químicas nuevas que se añaden a la lista de las 80.000 ya existentes. Y, sin embargo, sólo se ha constatado los efectos que provocan en humanos ¡en menos del 10% de los casos! Es decir, hay “controladas” menos de 8.000 sustancias y de ellas están permitidas para su uso en cosmética algo más de 6.000. Permitidas… sin que entendamos además la razón ya que está constatado que muchas causan alergias, problemas de pigmentación, irritación de la piel, trastornos hormonales e, incluso, cáncer y daños genéticos a futuros bebés, como veremos a continuación. Y es que, contra lo que algunos pretenden que creamos, las sustancias de los productos cosméticos no se quedan en la capa más superficial de la piel sino que se absorben y pasan a la sangre pudiendo provocar dolencias de todo tipo.

¿Y cuáles de esos componentes pueden ser tóxicos? Al menos los que incluimos en estas páginas. Eso sí, advertimos que por razones de espacio no citamos todas las “sustancias sospechosas” de peligrosidad que utiliza la cosmética convencional, sólo los más comunes. Sustancias que, afortunadamente, no se usan en la cosmética natural en la que más del 90% de sus componentes son materias primas naturales de origen no animal. Aclarado este punto recogemos un listado de las sustancias consideradas más peligrosas. Por precaución, evítelas en la medida de lo posible. Son éstas:

-Aceites minerales.

Se trata de sustancias derivadas del petróleo que la industria cosmética utiliza como agentes antibacterianos y para mejorar la textura de las cremas de tal forma que resulte agradable ponerlas sobre la piel. También son uno de los ingredientes principales de los productos para el cabello, las lociones para después del afeitado, los desodorantes, los enjuagues bucales, los aceites para bebés, las pastas de dientes, etc.

Su uso industrial resulta muy rentable ya que son aceites que cuesta muy poco obtener, algo que para algunos prima sobre el hecho de que sean altamente cancerígenos. Además estas sustancias cubren la piel como si fueran una envoltura de plástico de tal forma que tapan los poros, bloquean la respiración de las células, extraen la humedad de la piel y la sacan a la epidermis de manera que ésta aparece brillante e hidratada. Pero sólo aparentemente porque, en realidad, a causa de esa capa plástica que la recubre la piel queda incapacitada para cumplir con sus funciones de defensa. Entre otras cosas, impide eliminar toxinas a través de la piel y, como consecuencia, aparecen acné, irritaciones, rojeces y otros desórdenes además de hacer que envejezca prematuramente. De ahí que cuando se dejan de usar estas cremas con aceites minerales la piel aparezca aún más seca y estropeada que cuando se empezaron a usar.

En las etiquetas estas sustancias pueden aparecer en su denominación latina o castellanizada (vea a este respecto el recuadro adjunto). Las más habituales son aceite mineral, paraffinum, paraffinum liquidum, petroleum, etc.

También son derivados del petróleo sustancias como el metilsilanol, la cera microcristalina, el ozokerite, el ceresin y la vaselina. Pero de entre estos derivados destaca especialmente el glicol propileno. Se trata de un líquido incoloro que forma parte de la composición de multitud de productos cosméticos… ¡y también de pinturas, detergentes para ropa, ceras para suelos y anticongelantes y líquidos de freno de los coches! De esta sustancia se pregona que ayuda a retener la humedad de la piel y que hace que ésta se perciba al tacto suave y sedosa… pero lo que no se dice es que numerosos estudios relacionan el glicol propileno con la dermatitis de contacto y con algunos trastornos del riñón o del hígado, que puede inhibir el crecimiento de las células epidérmicas e irritarlas (de hecho se le considera el principal irritante de la piel, incluso en concentraciones muy bajas) y que puede también irritar los ojos, causar trastornos gastrointestinales, náuseas, dolor de cabeza y vómitos además de afectar al sistema nervioso central.

Ftalatos.

Los ftalatos son sustancias disolventes y suavizantes que se pueden encontrar con excesiva facilidad en cremas, esmaltes de uñas, perfumes, lacas de pelo y desodorantes. Y eso que el Parlamento Europeo prohibió su uso –a partir del pasado 1 de enero- en la fabricación de juguetes que puedan meterse en la boca y en artículos de puericultura ya que se les relaciona con daños en los sistemas reproductor y endocrino así como con un aumento del riesgo de padecer asma y cáncer. Así al menos consta en algunos estudios; por ejemplo, en el realizado por la Universidad de Rochester (Estados Unidos) que señala que la exposición a estas sustancias está también ligada a un elevado riesgo de anomalías genitales en bebés varones. Pues bien, hay seis tipos de ftalatos que no se pueden usar ya ni en la fabricación de juguetes por razones de seguridad pero puede encontrárselos en diversos cosméticos. Revise las

etiquetas y evítelos, especialmente los tres primeros que mencionamos. Hablamos del dietilhexiloftalato (DEHP), el dibutilftalato (DBP), el butilbenzilftalato (BBP), el diisononilftalato (DINP), el diisodeciloftalato (DIDP) y el dinoctilftalato (DNOP).

-Fenol y fenil

El fenol y el fenil son sustancias que se utilizan como desinfectantes en el ámbito de la medicina y como conservantes en la industria de la cosmética. En el caso del fenol, por ejemplo, es conveniente saber que se trata de un alcohol que se produce mediante la oxidación parcial del benceno lo cual lo convierte en un ingrediente tóxico que puede afectar al sistema nervioso central, al corazón, al hígado, al riñón y a la piel. Nitropheno, phenolphthalein o chlorophenol son sólo algunas de las denominaciones bajo las que puede aparecer. En cuanto al fenil -que se incluye muy a menudo en los cosméticos con el nombre de phenylenediamine sulfate– penetra por la piel, accede al torrente sanguíneo y puede causar problemas hepáticos. Estos alcoholes son incorporados en productos de todo tipo pero especialmente en los enjuagues bucales. De hecho, algunos contienen más alcohol que la cerveza, el vino y otros licores (por ejemplo, el conocido Listerine contiene un 21,6% de alcohol y por ello en el recipiente figura una etiqueta de advertencia). Etiqueta que, sin embargo, no aparece en las lacas para el pelo, en muchas de las cuales el 95% de su composición la suele constituir el alcohol etílico. Pues bien, debe saber que cuando se enjuaga la boca con ellos el alcohol actúa como solvente y hace a los tejidos más vulnerables a padecer distintas dolencias, incluido el cáncer. Al menos así lo demuestran algunos estudios realizados al respecto. Los datos no dejan lugar a la duda: los varones que normalmente utilizan enjuagues que contienen un 25% de alcohol tienen un 60% más de posibilidades de padecer cáncer de boca o de garganta que quienes no los usan. En el caso de las mujeres ese peligro llega ¡al 90%!

-Ingredientes artificiales o sintéticos.

La lista de cosméticos que contienen ingredientes artificiales o sintéticoses prácticamente interminable: champús, dentífricos, jabones, geles, limpiadores faciales, lociones, acondicionadores para el pelo, mascarillas, etc.

Por un lado están los PEGs –abreviatura de glicol polietileno– que son sustancias emulgentes que se utilizan para cuajar agua y grasa o detergentes. En sí mismas no son tóxicas pero contribuyen a eliminar el factor protector natural de la piel por lo que el sistema inmune queda más expuesto y, por tanto, es más vulnerable. Es decir, que la piel y, por extensión, el organismo se hacen más receptivos a otras sustancias, incluidas las tóxicas. De ahí que no se permita usar más de cinco PEGs en un mismo producto. ¿Y cómo reconocerlas? Pues suelen aparecer con las siglas PEG seguidas de un número que indica su peso molecular pero también se las reconoce por las letras eth al final como es el caso de steareth, ceteareth o -uno de los más empleados- sodium laureth sulfate. Este último no debe confundirse con el sodium lauryl sulfate, un detergente muy irritante utilizado en el 90% de los champús y dentífricos convencionales que se encuentran en el mercado. Su efecto es tal que, por el simple contacto con la piel, se absorbe y se almacena en los tejidos del corazón, el hígado, los pulmones, los ojos y hasta el cerebro. Y su listado de efectos adversos no termina ahí ya que se sabe que también afecta al sistema inmune, interactúa con otros ingredientes favoreciendo la aparición de cáncer y en cantidades suficientes puede modificar el material genético contenido en las células. De hecho, en los laboratorios se utiliza para inducir mutaciones en bacterias. Además, al menos en animales, causa problemas de pigmentación en la piel, corroe los folículos pilosos y retarda el crecimiento del pelo.

Otro químico extremadamente peligroso es la diethanolamine (DEA). Y eso que se trata de una base detergente y espesante que figura en la etiqueta de más de 600 productos cosméticos y para el hogar. Sobre esta sustancia el doctor Samuel Epstin –profesor de Salud Ambiental de la Universidad de Illinois (Estados Unidos)- afirma que, aplicada en repetidas ocasiones sobre la piel de ratas, hace aumentar exponencialmente la incidencia de cánceres de hígado y de riñón. Afirmaciones sobre su peligrosidad que serían corroboradas porJohn Bally -supervisor de la División de Cosméticos de la Food and Drugs Administration o FDA (la “Agencia del Medicamento” estadounidense)- al reconocer que diversos estudios han establecido el riesgo que implica una exposición continua a ella, especialmente en el caso de los niños.

Colorantes.

Son sustancias que se emplean para darle el color deseado a cremas, geles de baño, maquillajes, tintes, etc. Pues bien, muchos de ellos han demostrado -al menos en animales- ser altamente cancerígenos y alterar las moléculas de ADN. Se les puede reconocer porque sus denominaciones incluyen las sílabas anilin o anilid –por ejemplo, el acetanilid– o por otras fórmulas más sencillas como HC (HC Orange 3), Acid (Acid red 73) o Pigment (Pigment Green

7).

Solventes.

Muchos estudios relacionan los solventes con el aumento de la incidencia de cáncer. Algunos de ellos -como los que contienen el término isopropil– se usan también como solventes de pinturas y forman parte de la composición de los líquidos anticongelantes de los coches. Es una sustancia derivada del petróleo que, sin embargo, la industria cosmética convencional incluye en tintes de pelo, cremas de mano, exfoliadores, cremas y espumas de afeitar, colonias y otros muchos cosméticos.

Fragancias artificiales.

Hablamos de fragancias muy baratas y de fácil producción que se añaden a perfumes, geles de ducha, jabones, desodorantes, productos para los bebés, champús, cremas de manos y corporales, etc. Se las considera peligrosas porque son bioacumulativas y se sospecha que puedan producir trastornos en los sistemas reproductor y endocrino. Además se ha observado que una vez sobre la piel pueden causar alergias, dolores de cabeza, mareos, tos, manchas oscuras en la piel, pérdidas de concentración y hasta cáncer. Entre otras muchas, se esconden en denominaciones como acetil hexametil -que incide sobre el sistema nervioso- o bromocinnamal -que resulta irritante para la piel-. Una de las más utilizadas es el tonalide.

-Liberadores de formaldehído.

Se trata de uno de los conservantes más utilizados por ser un potente antimicótico. De ahí que se utilice incluso en la fabricación de materiales de construcción y de muebles ya que previene y evita la aparición de moho y hongos. Es altamente cancerígeno por inhalación. Además exponerse a él puede causar dolores articulares, de cabeza o de pecho así como alergia, irritación y envejecimiento prematuro de la piel, daño en las membranas celulares y malformaciones en los fetos. Su uso está prohibido en cosmética pero como es un conservante muy barato y efectivo la industria se las ha ingeniado para crear sustancias que directamente no se pueden considerar formaldehídos pero que lo liberan. ¿Cómo reconocerlas? De dos formas. Una es fijarse en los ingredientes que se acompañan de la palabra urea como diazolidinil urea, imidazolidinil urea o poliximetileno urea (no debe confundirse con la urea que se encuentra en la sangre y que es el resultado del metabolismo de las proteínas). La otra forma de identificar estas sustancias es fijarse en que llevan las letras DM delante del nombre del conservante químico como es el caso de la DM hidantoina. Respecto de estas dos sustancias destacan los estudios realizados en la prestigiosa Clínica Mayo (Estados Unidos) que demuestran que el imidazolidinil urea y el DM hidantoina irritan el aparato respiratorio y la piel y pueden producir palpitaciones.

Y los mencionados no son los únicos conservantes liberadores de formaldehído. También lo hacen el dimetil oxazolidino, el armilacetato o el alkifenol.

OTRAS SUSTANCIAS DE LAS QUE PREOCUPARSE

El talco.

Es una sustancia químicamente muy similar al asbesto o amianto, elemento conocido por provocar cáncer (especialmente de pulmón). El talco forma parte de numerosos productos cosméticos, entre ellos los maquillajes y los polvos para los bebés. Pero también se emplea para lubricar los condones. En este sentido, por ejemplo, ya en 1997 se publicó en la Revista Americana de Epidemiología que a largo plazo usar talco en la zona genital hace que el riesgo de padecer cáncer de ovarios aumente hasta un 60%. Además se sabe que tapa los poros de la piel y que impide sus funciones normales.

-Aluminio.

Es otro elemento sobre el que también hay sospechas fundadas acerca de su toxicidad. De hecho se han realizado numerosos estudios –algunos de ellos incluso por la Organización Mundial de la Salud– sobre la relación entre el aluminio y el Alzheimer. Destacando el hecho de que en las autopsias realizadas a pacientes que padecían esa enfermedad se encontraran en sus cerebros grandes concentraciones de aluminio. Además gracias a esas investigaciones se sabe que el aluminio puede unirse al ADN y modificar su estructura así como alterar la actividad de los genes. Y su absorción se produce tanto por vía oral como a través de la piel. De ahí que los cosméticos que lo contienen sean una fuente de contaminación que se debe tener muy en cuenta.

Especialmente porque el aluminio –en sus distintas formas- puede encontrarse en cremas hidratantes, pintalabios, desodorantes, antitranspirantes, etc. Un ejemplo de la utilización

cosmética del aluminio es su presencia –en forma de clorhidrato de aluminio– en la mayoría de los antitranspirantes que se encuentran en el mercado. Sólo que si bien su acción astringente consigue reducir o inhibir el flujo de sudor también puede causar cáncer de mama al provocar la mutación de las células. Ello se debe al parecer a que al evitar la eliminación de toxinas a través de las axilas fuerza al cuerpo a depositarlas en las glándulas linfáticas que se encuentran bajo los brazos. Y tal sería la razón de que la mayoría de los tumores cancerígenos de mama se encuentren precisamente donde se encuentran esas glándulas.

Cabe agregar que efectos similares a los del clorhidrato de aluminio los provocan los parabenos, sustancias bacteriostáticas y fungicidas utilizadas en multitud de productos de belleza. Estas sustancias pueden imitar el comportamiento de los estrógenos y favorecer el crecimiento de tumores asociados a los niveles de éstos como es el caso del cáncer de mama. Lamentablemente los parabenos –en cualquiera de sus formas- se encuentran en más del 90% de los productos que permanecen en piel y en más del 70% de los que se enjuagan.

Mercurio.

El mercurio es un metal pesado de elevada toxicidad a pesar de lo cual a la industria cosmetic e la permite utilizarlo como conservante en productos de maquillaje y desmaquillaje de los ojos siempre que su concentración máxima sea del 0,007%. En la etiqueta se puede encontrar bajo la nomenclatura tiosalicilato de etilmercurio.

-Antioxidantes sintéticos.

Cabe mencionar elbutilhidroxitolueno oBHT (también puede aparecer como E-321). Se trata de un antioxidante sintético que a pesar de no ser un agente mutágeno es capaz de modificar la acción de ciertas sustancias que pueden provocar cáncer. Se ha constatado en ratas que a altas dosis afecta a la reproducción y al número y desarrollo de las crías.

OPTE POR LO NATURAL

Tras lo expuesto nuestro consejo es obvio: opte por productos naturales. Y sepa que para que un cosmético pueda considerarse “natural” ha de estar compuesto en más del 90% por materias primas naturales de origen no animal y carecer de sustancias irritantes, tóxicas o peligrosas. Tienen además la ventaja de que las sustancias que se usan en su fabricación proceden mayormente de plantas por lo que en muchos casos fortalecen y mejoran también las funciones dérmicas.

Eso sí, sepa que no existe una cosmética 100% natural ya que la mayoría de los productos llevan algún conservante -aunque sea suave- para garantizar su durabilidad y un emulgente que permita mezclar y cuajar las sustancias obtenidas de las plantas y el agua. En todo caso, la cantidad de sustancias químicas o sintéticas que se añaden –como vemos, por pura necesidad- es menor de un 10% de la composición final del producto. Esto explica, entre otras cosas, su elevado precio, superior al de los productos que para los mismos fines ofrece la industria cosmética convencional. Claro que cuando está en juego la salud no debería haber ninguna duda a la hora de elegir.


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  1. Interesante publicado por http://www.gastronomiaycia.com

Aplicación para el móvil con el que identificar qué contienen los productos

Foodlinker es una plataforma que ofrece información alergológica de los alimentos que se pueden adquirir en las cadenas de comercialización alimentaria, cuenta con una interesante aplicación con el mismo nombre y vinculada al servicio eScan de AECOC (Asociación de fabricantes y distribuidores), que funciona como un asistente de compra de alimentos destinados a aquellas personas que sufren algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria. Su funcionamiento es sencillo y permite determinar rápidamente si un alimento es compatible con el perfil alimentario de quien va a consumirlo, por lo que también se puede considerar una herramienta práctica para incrementar la seguridad alimentaria de las personas que tienen necesidades nutricionales especiales.

Esta aplicación puede trabajar a través de dos sistemas de búsqueda de información, mediante la introducción por teclado del nombre del producto y tipo, o bien mediante un escáner de código de barras que se realiza a través de la cámara del Smartphone. En este sentido la aplicación nos recuerda bastante a GS1 GoScan, una aplicación desarrollada por la organización GS1 Australia que cuenta con un escáner para leer los códigos de barras y verter toda la información del producto en el dispositivo, propiedades saludables, instrucciones de uso e información sobre los alérgenos que pueden contener los alimentos. En el caso de la aplicación de la plataforma Foodlinker es más selectiva y como decíamos, su función es la de un asistente de compra para personas con alergias o intolerancias alimentarias.

Una característica interesante del servicio es la posibilidad de configurar el perfil del usuario, personalizando las necesidades dietéticas antes de empezar a utilizar la aplicación para realizar las compras, creando así una base de datos mejor definida sobre la alergia o intolerancia que padece. Las respuestas sobre los productos escaneados se ofrecen en menos de 5 segundos. Se asegura una total fiabilidad e información completa y detallada de los ingredientes, la documentación está proporcionada por los fabricantes a través de AECOC, se actualiza constantemente contando con la certificación del hospital Sant Joan de Déu, de hecho, el asesoramiento científico ha sido proporcionado por los especialistas de este hospital. Sin duda, Foodlinker es una magnífica herramienta para los celíacos, diabéticos, intolerantes a la lactosa, alérgicos al huevo, etc.

Con respecto a la plataforma, también resultará de gran utilidad, los usuarios pueden acceder a todo tipo derecetas de cocina adaptadas a sus necesidades nutricionales, salsas, pastas y arroces, masas, guarniciones, recetas de cuchara, carnes y aves, etc., de momento hay que decir que el volumen de recetas de cocina es reducido, pero poco a poco se irá incrementando con la aportación de los usuarios de la plataforma. Subir una receta es sencillo, fotografía de la elaboración, nombre, categoría, ingredientes, descripción de la elaboración y finalmente hay que destacar qué es lo que no contiene, gluten, huevos, cacahuetes, lácteos, etc. La plataforma cuenta con un foro para obtener información, exponer dudas y consultas, consejos, etc.

Hay que destacar que la aplicación Foodlinker es totalmente gratuita y en breve estará disponible para los dispositivos Android. Se ha trabajado durante más de dos años en el proyecto para mejorar la seguridad de las personas intolerantes a ciertos compuestos de los alimentos, los responsables entienden que debe ser así porque el acceso a un alimento seguro es un derecho de quienes tienen necesidades nutricionales especiales. Nos gustaría destacar un fragmento del contenido de Foodlinker:

“Durante estos años, las cosas no han sido nada fáciles para nosotros, debido a la resistencia que han ofrecido los fabricantes de productos alimenticios a la hora de dar a conocer los ingredientes de sus productos. Sin embargo hemos aprovechado el tiempo para forjar un equipo pluridisciplinar en el que colaboran personas de centros docentes de gran prestigio (Universidad La Salle, IE Business School y Universidad de Harvard) así como un equipo médico pluridisciplinar liderado por el doctor Vicente Varea, Jefe de Gastroenterología y nutrición del Hospital Sant Juan de Déu de Barcelona.

Nuestra intención desde el principio ha sido dotar de rigor nuestra base de datos y para ello pensamos que ésta debe ser cumplimentada NECESARIAMENTE por los fabricantes ya que son los únicos que conocen con certeza los componentes y posibles problemas de trazabilidad de los productos.”

Foodlinker proporciona un valor añadido al lector de códigos QR y códigos de barra de AECOC, a través de lapágina oficial de la plataforma podréis conocer más detalles de esta aplicación.

Escrito por  el 20 noviembre 2012   |   Categorías: Noticias gastronómicas


¿Quién es Masaru Emoto?

Masaru Emoto nació en Yokohama (Japón) y aunque en principio estudió Arte y Comunicación Internacional se interesó pronto por el estudio del agua. Hoy tiene 60 años, edita sus propias páginas informativas sobre el agua y es un experto mundialmente reconocido en el campo de la investigación sobre ella.

En Japón ya ha editado 12 libros sobre el tema, el último de los cuales lleva por título Mensajes del agua e incluye cientos de fotografías de moléculas de agua congelada.

Recientemente ha fundado en Suiza el Welt Institute for Subtile Energien (Instituto Mundial para las Energías Sutiles) al que pertenecen numerosos médicos y científicos de prestigio internacional. Entre sus próximos proyectos está crear institutos de investigación sobre el agua en Holanda y en la localidad suiza de Thun.

 


La estructura del agua cambia con el sonido, las emociones y los pensamientos:Masaru Emoto

Ya hemos explicado a nuestros lectores la enorme importancia que tiene el agua en la salud y cómo se puede activar, cromatizar, energetizar, dinamizar, magnetizar, ionizar, polarizar, oxigenar, ozonizar, solarizar, sonorizar, etc. Pues bien, en esta ocasión les hablamos de las investigaciones del doctor Masaru Emoto cuyas conclusiones están avaladas por microfotografías electrónicas que demuestran que una simple frase, emoción o pensamiento puede cambiar la estructura del agua. Un revolucionario descubrimiento con interesantes aplicaciones terapéuticas.
FUENTE/ DISCOVERY SALUD http://www.dsalud.com/numero52_3.htm

Sabíamos que el agua es fundamental para la existencia de la vida en la Tierra, que de ella depende nuestra salud y que, tratada de diferentes modos, puede curarnos de múltiples dolencias. También se nos había explicado que el agua tiene una especie de “memoria” donde almacena la información que le reportan los campos magnéticos generados por las sustancias -plantas, flores, etc.- con las que entra en contacto. Pues bien, gracias a Masaru Emoto hemos dado ahora un paso más en el conocimiento del elemento que compone el 70% de nuestro cuerpo y de nuestro planeta. Y es que este investigador japonés afirma que ¡la voz, los pensamientos y las emociones humanas pueden alterar su estructura molecular! Y para demostrarlo aporta más de 10.000 fotografías efectuadas a lo largo de numerosos años de investigación, algunas de las cuales pueden contemplarse en los dos volúmenes de su libro Mensajes del agua.

LOS MENSAJES DEL AGUA
Todo comenzó cuando en 1994 Emoto tomó unas muestras de agua de una fuente de agua pura situada en su país, congeló unas pocas gotas, las examinó bajo un microscopio electrónico de campo oscuro y las fotografió. Una vez reveladas las fotografías mostraron un hermoso hexágono cristalino parecido a un copo de nieve. Emoto tomaría entonces agua de un río contaminado, la congeló, fotografió unas gotas y comprobó que la imagen que aparecía en ellas era la de un turbio patrón sin forma reconocible, algo completamente desestructurado.
A aquellos experimentos iniciales seguirían tantos que Emoto afirma poseer hoy más de 10.000 imágenes de diferentes muestras de agua. Y gracias a sus fotografías -que para él y otros muchos científicos suponen la evidencia física del poder de nuestros pensamientos- y su experiencia como experto en el estudio del agua Emoto llega a afirmar que “el agua no sólo almacena información sino también sentimientos y conciencia, reaccionando a cualquier mensaje”. Y agrega: “Toda la información que alberga la estructura se hace visible cuando se fotografía una gota de agua en estado de congelación”.
En suma, para Masaru Emoto sus fotografías demuestran que los pensamientos, la voz y las emociones humanas pueden alterar la estructura molecular del agua. Y huelga decir que si las afirmaciones de este investigador japonés son ciertas el descubrimiento es trascendente ya que, como hemos comentado, tanto el 70% de nuestro cuerpo como el del planeta que habitamos es agua.

CRISTALES DE “AGUA CONSCIENTE”
Las miles de fotografías tomadas por Emoto en estos años pueden considerarse además un testimonio visualmente apreciable de las diferencias existentes entre “agua viva” y “agua muerta” o desestructurada. Así, cuando el agua está viva o se la expone a estímulos positivos muestra su estructura interna en forma de hermosos hexágonos con una variedad de presentación ilimitada. En cambio, cuando el agua está contaminada por sustancias nocivas o es expuesta a estímulos negativos su orden interno se perturba y su estructura cristalina se pierde. Lo que queda es una imagen distorsionada, deforme y sin fuerza luminosa. En el libro se pueden ver las fotografías que ilustran diferentes supuestos. Así, podemos ver que…
-…el agua tomada en fuentes y arroyos de montaña forma bellas estructuras cristalinas en contraste con los cristales deformados que conforman las muestras de agua polucionada o estancada.
-…las moléculas de agua expuestas a música clásica adoptan formas delicadas y simétricas muy similares a las que adoptan ante el sonido de la palabra gracias, al menos tanto en japonés como en inglés.
-…cuando las muestras de agua fueron sonorizadas con música heavy metal o expuestas a palabras negativas (¡Eres tonto!) o cuando se enfocaron sobre ellas intencionadamente pensamientos o emociones negativos (grabaciones de los discursos de Adolf Hitler), el agua no sólo no formó cristales sino que en su lugar se crearon estructuras caóticas y fragmentadas. Es más, cuando se expuso el agua a la canción Heartbreak Hotel -Hotel de la tristeza- de Elvis Presley los cristales helados se partieron en dos.
-…cuando el agua fue tratada con aceites florales aromáticos los cristales tendieron a imitar la forma de la flor original. Lo que parecería demostrar que el agua ha captado la información de la flor. Y otro tanto ocurre con las plantas medicinales. Un hecho que fundamenta mayormente la Homeopatía o la terapia con Flores de Bach.

APLICACIONES TERAPÉUTICAS
Entienda el lector que estos descubrimientos de Emoto no se quedan en una anécdota más o menos sorprendente o divertida. Antes bien, sus hallazgos -como él mismo asevera- “pueden hacer factible el descubrimiento temprano de enfermedades, incluso con anterioridad a que se manifiesten de manera física; o a que, ya en su estado avanzado, se hagan visibles en un análisis de sangre”.
Emoto llega considerar al agua como un ser “viviente”, independientemente de si se encuentra en estado libre en la naturaleza o contenida en un organismo vivo. “Creo -afirma Emoto- que se pueden activar dentro del cuerpo humano procesos de autodepuración del agua celular de la misma forma que es posible hacerlo con el agua que está libre en la naturaleza. En ese sentido, he comprobado -tengo fotos que lo demuestran- que la más poderosa combinación de pensamientos en términos de capacidad de transformación y de sanación son ‘amor’ y ‘gratitud’. Estas palabras y las emociones positivas que generan convierten cada una de las moléculas de agua que nos componen en una estructura hermosa y equilibrada. Por eso estoy convencido de que nuestras oraciones, meditaciones y afirmaciones ayudan a sanar.”

PROPIEDADES CURATIVAS
En definitiva, lo descubierto por Emoto explica muchas cosas en el ámbito de la salud. Y abre muchas interrogantes nuevas. Por ejemplo, podría explicar que una persona enferme si es constantemente bombardeada con pensamientos y palabras negativas. Porque decirle a menudo a alguien -especialmente si es un niño- que es tonto, inútil o feo -entre otras críticas negativas-, ¿puede llevarle a desestructurarse físicamente? No ya que somatice lo que se le dice sino que tales expresiones puedan incidir directamente en su estructura molecular acuosa… ya que a fin de cuentas somos un 70% de agua. ¿Es posible? ¿Qué mecanismos contrarrestan eso en un ser vivo? Y, en sentido contrario, ¿puede la oración -y, por tanto, las palabras, sentimientos y pensamientos de quienes rezan- incidir en las moléculas de agua del enfermo, previsiblemente desestructuradas, y reestructurarlas?
Aún más, ¿puede -quizás por el fenómeno de resonancia- reestructurarse armónicamente el agua celular de una persona si ingiere agua viva, estructurada y armónica? Las investigaciones de Emoto así lo sugieren.
Desde luego, las posibilidades terapéuticas del agua empiezan a antojársenos, a la luz de lo que empezamos a saber, casi impensables.

IMÁGENES Y PALABRAS
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y quizás su valor resida en que en ocasiones una imagen se convierte en la más simple y convincente de las pruebas. En todo caso, si duda aún de que sus pensamientos, palabras y emociones pueden realmente modelar su salud e incidir en la de quienes le rodean eche un vistazo a las fotografías que publicamos de Emoto.