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ACEITE ESENCIAL DE RAVINTSARA, JOYA DE LA BOTICA NATURAL DE INVIERNO.

Un articulo muy interesante sobre este fantástico aceite esencial. Si desean información sobre donde conseguir el AE quimiotipado contacten conmigo…..

La ravintsara crece en lugares como Madagascar, y puede llegar a alcanzar loa 15 metros. Para la extracción del aceite esencial se utilizan las hojas.
En Madagascar consideran este árbol como un árbol medicina, su mismo nombre significa “hoja buena para todo”, y el aceite esencial lo conocen como “el aceite que cura”. En cuanto a su aroma nos recuerda sutilmente al del eucalipto. Es rico en alcoholes terpénicos, bien tolerados por la piel, y en óxidos, lo que le confiere propiedades expectorantes y antisépticas de las vías respiratorias.
PROPIEDADES DEL ACEITE ESENCIAL DE RAVINTSARA
El aceite esencial de ravintsara (cinnamomum camphora) es uno de los que no deberían faltar en el botiquín familiar natural, especialmente en la temporada invernal, aunque todavía poco conocido.
En primer lugar porque está entre los aceites esenciales con mayor potencial antivírico, incluyendo virus mutantes, pero sin los inconvenientes que tienen otros aceites esenciales con el mismo poder, que son muy fuertes tanto externa como internamente.
Además, el de ravintsara, utilizado correctamente, es un aceite bien tolerado en general y bastante inocuo, siendo uno de los que se pueden utilizar incluso en niños.
Las precauciones que aparecen en publicaciones especializadas, son al respecto de las mujeres embarazadas, a las que no se les aconseja este aceite esencial durante los 3 primeros meses de embarazo, y aunque no todos coinciden, algunos autores no recomiendan su uso en niños menores de 3-6 años, mientras otros los recomiendan en dilución para problemas de salud de bebés a partir de los 3 meses.
Por otro lado, tiene una importante acción neurotónica, es decir, es un potente energizante, pero sin ser estimulante ni excitante, lo que lo hace ideal además de en otras muchas situaciones, cuando uno está pasando por un proceso vírico que suele estar acompañado por decaimiento y cansancio profundo.
Además este aceite esencial también es muy valorado por ser bactericida, expectorante, estimulante inmunitario, anticatarral, rico en antioxidantes, y porque apoya una función pulmonar saludable. 
Por todo ello, ha sido utilizado tradicionalmente en:
– Infecciones víricas de todo tipo: gripe, herpes, mononucleosis, hepatitis víricas, enteritis víricas…
– Resfriados, bronquitis, sinusitis, rinofaringitis…
– Depresión, angustia, estrés…
– Insomnio…
– Cansancio profundo…
– También forma parte de las fórmulas contra la retención hidrolipídica y para el drenaje linfático.
Por mi parte, estoy convencida de que es mucho lo que todavía queda por descubrir de un aceite esencial con un magnífico potencial futuro.
 
SU USO COMO PREVENTIVO
Es una buena opción en épocas de epidemias de gripe, cuando vamos a estar en lugares concurridos, tenemos reuniones familiares etc.
– Difusión atmosférica: para ello utilizaremos o bien los difusores que venden específicamente para aceites esenciales, preferentemente los de difusión en frío ya que conservan todas las propiedades de la esencia.  Pero si no tenemos uno, podemos difundir en casa calentando un poco de agua a la que se añaden unas gotas del aceite esencial.
– Y otra forma es aplicado directamente sobre la piel. Dado que la ravintsara tiene una buena tolerancia cutánea, muchas personas se la aplican directamente, pero es recomendable si nunca se ha utilizado, hacer una prueba en la zona interna del codo, si a los pocos minutos sale alguna irritación, entonces será mejor usarlo diluido. La dilución además es aconsejable cuando se trata de aplicarlo a los niños, y normalmente será al 50%, es decir una parte de aceite esencial por otra parte de aceite vegetal vehicular, que puede ser aceite de avellana, sésamo, oliva… En personas muy sensibles, o dependiendo del caso la dilución puede ser mayor.
Se pueden aplicar una o dos gotas en la parte interna de las muñecas, o de los codos.  Otros sitios son el tórax, el plexo solar (área encima del ombligo y debajo del pecho), el bajo vientre (la zona justo debajo del ombligo), estos dos últimos son una buena opción cuando se busca un reequilibrio energético. La planta de los pies, en la zona del arco interno, es otro excelente punto en el que elegir aplicar el aceite esencial, dos o tres gotas en cada pie, y también a lo largo, o a ambos lados de la columna vertebral.
Nunca se deben utilizar los aceites esenciales sobre ojos, mucosas u oídos.
SU USO INTERNO
En el caso de procesos víricos, problemas nerviosos, etc, el uso habitual es 1 ó 2 gotas de aceite esencial de ravintsara, en una cucharadita de miel, aceite de oliva, azúcar de caña… de 1 a 3 veces al día. 
Y en sinergia con el aceite esencial de eucalipto radiata o el de niaulí, forman una magnífica pareja antivírica. En ese caso haríamos lo mismo pero echando una o dos gotas de cada aceite esencial en la cucharita.
Es muy importante tener claro que el uso interno de los aceites esenciales debería ser sólo un uso puntual, moderado, cuando realmente se necesite, durante muy pocos días,  cuantos menos mejor, y utilizado por personas con un amplio conocimiento de Aromaterapia Científica o siendo guiados por un profesional experto. Mucha gente no es consciente de que un aceite esencial es una sustancia complejísima, rica en moléculas muy activas y potentes que no se deben usar a la ligera. Además, sólo deben usarse para tal fin los aceites esenciales que venden etiquetados como aptos para uso interno, pues los que no van así etiquetados podrían llevar sustancias ajenas al aceite esencial, que nos hagan más mal que bien.
El uso interno tampoco es apto para cualquier persona. Bebés, niños, embarazadas, madres lactantes, personas medicándose… etc, son casos en los que no se deberían utilizar a no ser que un médico aromaterapeuta lo aconsejara. 
INVESTIGACIÓN EN LA HEPATITIS B Y LA HEPATITIS C
En una investigación llevada a cabo en Francia en el 2005, con 60 pacientes, portadores crónicos de hepatitis B y C (50 de C y 10 de B), entre los 12 y los 75 años de edad, se utilizaron aceites esenciales como tratamiento, entre ellos el de ravintsara, helicriso, té de labrador, semilla de zanahoria, tomillo tuyanol, laurel y niaulí. Se utilizaron oralmente, ya en monoterapia, o como complemento del tratamiento alópata habitual. En los pacientes con hepatitis C tratados con biterapia y aceites esenciales, la tolerancia y respuesta al tratamiento mejoró considerablemente, el 80% buena tolerancia, y el 100% respuesta completa, especialmente para el genotipo 1.
Los pacientes con hepatitis C tratados con  monoterapia (aceites esenciales), se comprobó una mejora en la hepatitis en el 64% de los casos.
En cuanto a los pacientes de hepatitis B, se obtuvieron dos curaciones con los aceites esenciales como monoterapia.
CONSIDERACIONES GENERALES
En los aceites esenciales es especialmente importante adquirirlos de calidad, lo que no significa que vayan a ser más caros necesariamente. Pero si queremos realmente beneficiarnos de todo el potencial medicinal de los mismos, debemos estar seguros de que la empresa que los vende realiza un proceso de extracción íntegro y natural, respetando los tiempos de destilación al vapor de agua, si son certificados ecológicos mucho mejor, y si son quimiotipados aún mejor, y si además son aptos para consumo interno, entonces no se puede pedir más. Debemos ser conscientes de que hay muchísimas marcas y una buena parte de ellas no sólo no respetan casi ninguno de estos puntos, sino que además nos arriesgamos al comprarlas a que el aceite traiga de regalo una buena dosis de químicos sintéticos u orgánicos ajenos al mismo, o una adulteración como mínimo con otro aceite esencial de peor calidad. Y si además no han respetado los tiempos de extracción, entonces, aunque cumplan todos los demás requisitos, nos estarán vendiendo un aceite esencial de peor calidad, incompleto, y al que le han eliminado una buena parte de sus moléculas terapéuticas.
Fátima Solé